viernes, 19 de febrero de 2016

"Fue el PT quien me dijo que me lo llevara a un Centro Especial"

La de hoy es una entrada dirigida a familias y docentes abanderados de la inclusión educativa.

Hoy quiero publicar una entrada para la reflexión. Un alto en el camino de la inclusión que ayude a poner las cosas en su sitio y a llamar a las cosas por su nombre.

En todas las entradas precedentes que he dedicado a hablar de la inclusión educativa, me he empeñado en contar las bondades de un sistema que acoja en su seno a los ACNEAE, los haga partícipes de las dinámicas de trabajo del aula y puedan promocionar al igual que sus compañeros en un ambiente de respeto y aceptación a la diferencia.

Todo esto es una meta perseguida y luchada por todos, principalmente por los padres, grandes activistas de la inclusión, y por muchos otros docentes, profesionales, médicos... que entienden que la discapacidad no debe ser rechazada, excluida y eliminada de nuestros patrones estandarizados y politizados de normalidad.




Las posibilidades reales del maestro de PT o AL

En mi largo peregrinaje por diferentes centros educativos, atendiendo a variedad de alumnos con NEAE derivadas de su discapacidad visual, aunque en una gran parte de los casos, con otras dificultades añadidas, he tenido la ocasión de conversar con docentes, de PT fundamentalmente, sobre el futuro de los alumnos a los que atendemos. Un futuro incierto que se torna aún más difícil en los tránsitos de etapa, en las decisiones relativas a las modalidades de escolarización que se acercan implacables.

En estos casos, este maestro ha barajado todas las opciones disponibles, las exclusivas y las no exclusivas. Y digo no exclusivas porque en el reparto de opciones, ninguna se ajusta a una respuesta inclusiva real. A mayor nivel educativo, mayor exigencia curricular, menor formación pedagógica y menor adaptación a las dificultades. Esto convierte al centro educativo ordinario en un modelo bipolar: centro exclusivo - centro no exclusivo.
Pero en ninguno de los dos casos se asegura una correcta presencia, participación y promoción del ACNEAE. Debemos elegir de entre todas las posibilidades, la menos mala, ¿pero cuál es la menos mala?

Las decisiones de escolarización para el ACNEE en nuestro actual modelo educativo 
pasa por elegir la menos mala, la más digna

Para que nadie se sorprenda es necesario decir alto y claro que el Sistema Educativo, tal cual está planteado, no está preparado para atender a los ACNEE en situaciones de inclusión real. Comenzando por la normativa en materia de educación que pone el foco en estándares (en su propia definición aparece el modelo de norma) y en los resultados académicos, y que no marca obligación a los centros de instaurar políticas reales inclusivas. Pero también sabiendo que los maestros y profesores no se acercan lo más mínimo al planteamiento de modelos metodológicos que incluyan a todos. Ni siquiera los más innovadores que ahora andan centrados en la lucha revolucionaria por el cambio en la educación. Estos últimos, que gozan de toda mi admiración, no disponen de tiempo para una lucha secundaria como la inclusión. En ninguno de los tratados, páginas web, movimientos de cambios pedagógicos y todo lo más chic del momento veréis una sola palabra destinada a concebir este cambio para TODOS.

Si estas mentes abiertas y divergentes no pueden (y quizás ni deben) centrar su esfuerzo en nuestros alumnos, ¿imagináis a los docentes de libro y boletín cambiando hacia modelos de participación y presencia?

La realidad es más dura que todo esto. No existe formación, no existe preparación, no existe conocimiento y tampoco existe predisposición ni preocupación. 

En esta realidad aparece el docente de PT y AL, normalmente dedicado en cuerpo y alma a la atención de su alumnado. Indignado, frustrado y quizás abandonado a la suerte de los tiempos inamovibles de la atención a la diversidad, de la Gran Integración con la que se lavaron conciencias.
Un docente, el de PT/AL, que en la mayoría de los casos es la oveja negra de los centros, o el maestro milagro de los desamparados. 
Un docente que ve convertida su aula de Pedagogía Inclusiva en un aula de Educación Especial encubierta, con un currículo paralelo al ordinario, con unos niños ajenos y lejanos (adviértase la similitud de la palabra) a lo que pasa en su clase. Trabajando mejor o peor, pero excluido. 

Esta realidad que ocurre en la mayor parte de los centros, suele ser una realidad, en la mayor parte de los casos, muy sufrida por los maestros especialistas en atención a la diversidad. Sufrida porque saben que por muchas corrientes inclusivas que lean, por muchos ríos de tintas que se escriban en favor de la inclusión, la realidad de la mayor parte de los casos es que mientras el alumno concreto con NEE no esté con él, estará dando vueltas en su clase ordinaria, sentado en una esquina sin saber qué pasa, olvidado y vilipendiado hasta por sus propios compañeros que lo perciben como el diferente, el extraño, el raro.

Y entonces aparece el amor

Cuando un docente de Pedagogía Inclusiva comprometido con sus alumnos, conocedor de la triste realidad y amante incondicional de sus niños es sometido al tercer grado por las familias. Cuando es preguntado sobre su opinión en el tema de la escolarización de sus hijos, muchos, pero muchos, con el corazón en la mano y con la sensación de hablar de su propio hijo, recomiendan un mejor futuro para él, donde se le atienda mejor o peor, pero se le atienda por profesionales a los que les importen.
Conocedores de esta realidad se dejan llevar por el corazón y el amor y aconsejan a esos padres que se lleven al niño de allí, que más alejado no puede estar ya de la normalidad dictatorial del centro en el que está. Que quizás un centro específico sea más sensible a sus necesidades.

Y puede que estas palabras de amor sean malinterpretadas por unos padres ávidos de oír soluciones inclusivas, ávidos de que su hijo pase por ser uno más, uno como los demás. Y el maestro de Pedagogía inclusiva tiene exactamente el mismo deseo que el padre, pero solo una cosa los diferencia: el maestro sabe lo que ocurre de puertas para adentro.

He tenido la oportunidad de entrar en muchas aulas de PT a trabajar mientras los maestros atendían a otros ACNEAE, y no han sido pocas las veces en las que me he emocionado y la sensibilidad me ha erizado el cuerpo al ver la ternura y amor con la que tratan a sus alumnos, los besos paternales que les regalan, los ánimos que les trasmiten y la lucha que por ellos hacen día a día de manera desinteresada. No estoy hablando aquí de técnicas y recursos metodológicos perfectos... Ni hablo de condiciones o aptitudes pedagógicas. Hablo de AMOR.

Cambiemos el punto de mira

Quizás el verdadero mensaje que quiero transmitiros con este post cargado de emoción es que todos aquellos que luchamos por la inclusión educativa debemos fijar bien nuestro punto de mira y apuntar a otras instancias más altas. Subir la mira de nuestra lanza y acertar en la auténtica diana que puede y debe facilitar que la escuela se convierta en un modelo inclusivo real.
Comenzando por la Inspección Educativa, que tiene en su mano facilitar aquellas iniciativas que propongan metodologías que propicien la participación, y no como ocurre en muchos casos, que la juzgan, critican o sancionan.
Siguiendo por equipos directivos que no facilitan el cambio educativo, que quieren mantener el inmovilismo en pro de una continuidad del mandato. Entérense ya que progresar es conseguir la valoración de tu comunidad educativa.
A las universidades, que siguen formando en modelos teóricos del siglo XIX, con teorías sociológicas anticuadas y desfasadas que proponen modelos repetitivos e industrializados. Pasemos ya a una auténtica formación-acción. Una universidad investigativa y participativa en los modelos reales de educación.
Pero no nos olvidemos de las Administraciones, propiciando modelos burocratizados que aburren al más pintado para intentar poner en práctica cambios en los métodos pedagógicos, en la escolarización, en la formación permanente del profesorado... 

Podemos aburrir poniendo dianas. Pero dejemos ya de enjuiciar el amor de los docentes a sus alumnos con NEAE

Y no me quiero despedir sin decir que existen muchos, miles de docentes que se preocupan por sus alumnos con NEAE día a día, tutores y especialistas que quieren un cambio para ellos. Desde luego ellos tampoco deben estar en la diana de los que luchamos por la inclusión.


27 comentarios:

  1. Fantástico. Compromiso, trabajo y amor. Esa es la clave que practica Antonio, lo certifico!! Un abrazo!!

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  2. Magnifica entrada compi! has reflejado perfectamente lo que muchos maestros de PT pensamos, sentimos y vivimos en nuestras aulas. Estas en todo. Un abrazo!

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  3. Eso lo he vivido en mis carnes,es durísimo decir eso a los padres, nosotros conocemos lo que se cuece en los centros.Si preguntan que es lo mejor para sus hijos CONTESTAMOS CON EL CORAZÓN.

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  4. estupendo articulo , pero mi experiencia me dice que el Al/PT, en algunas ocasiones funciona en individualidad, no danda pautas al resto del equipo incluidos tutore y Auxiliares de educaciòn especial , es como si su formacion fuera exclusiva y solo la pudiera formar y ejercer en solitario , y pienso que es fundamental que la compartan,.

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  5. Y me faltaba remarcar que todo ello con el beneplacito de directores y asesores psicopedagogicos , lamentable ... pues asi no conseguimos formar al equipo , a todos nos cuesta nuestra formacion pero monopolizarla no es bueno , en docencia donde se trata de tramitir conocimientos y valores , entre los profesionales no se realiza .

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    1. Muy cierto. Los docentes en general y los de pt en particular deben compartir sus conocimientos con todo el personal del centro. Es una de nuestras funciones encomendadas y el no hacerlo facilita las prácticas no inclusivas en los centros.

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  6. Que gran artículo, yo soy monitora de educación especial y apuesto por los centros específicos puesto que en ellos no son los "raritos" y son atendidos por profesionales maravillosos.en un centro ordinario estos niños son para el pt y la mee el resto los rechazan y pq??pq todo lo q has dicho muy bien tu,pero yo tb aporto q la inclusión debe empezar en la familia y no suelo ver niños con NEEA en el parque infantil,estoy harta de decirle a los padres que deben salir con sus hijos que de nada sirve la integracion en la escuela si ellos no hacen que se relacionen.Esa es mi opinión.un saludo

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  7. Gracias a todos por vuestros comentarios. Este post tiene nombre y apellidos. Ha nacido de la impotencia de una magnífica profesional ante malas interpretaciones de buenas intenciones. Una luchadora que ama y quiere a sus alumnos todos los días del año. Va por ti.

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  8. Complicado tema, del que se podría hacer una tesis doctoral. Soy PT y llevo muchos años trabajando en esa especialidad, en este tiempo me he encontrado de todo, tanto en tutores como en maestros de PT y AL. Tutores implicados con el alumnado con diversidad funcional y otros que su mera presencia les causa un malestar extremo.Buenos maestros de PT y otros que exclusivamente se llevan a los niños a su garita y les trabajan las sumas, la ortografía, absolutamente desconectados del aula en la que están integrados, sin adaptar el material que necesitan en el día a día. Cuando se dan estos dos casos negativos (tutor y PT), lo paga el niño, cuya vida escolar transcurre desconectada de lo que se hace en el aula, haciendo un trabajo distinto al de sus compañeros, con la frustración que ello genera. No soy capaz de dar una solución global al problema, de lo que sí estoy segura es que junto a metodologías inclusivas y adaptaciones necesarias si no se da el amor y la creencia en que todos los alumnos pueden aprender si les damos los medios para ello, todos estos niños están perdidos.

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    1. Soy tutora y no puedo estar más de acuerdo contigo. Hay tutores malos y buenos y PT/ALs también malos y buenos, pero es esencial la comunicación entre ellos, la coordinación y el trabajo para los niños. Todos.

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    2. Ya lo he descrito antes , pero como en todo hay , yo puedo decirte que hay PT/ALs estupendan que colaboran enseñan como realizan sus clases a todo el equipo , pero hay otras que creen que el niño y las terapias asi como materiales especiales son de ellas y los ocultan y no te dejan estar en su aula . El problema de esto es que lo paga el niño con NEE y todo el centro por que lo que realizan en sua aula al desdoble no sabemos nada y a veces surgen conductas inapropiadas del niño con NEE , que si no hay colaboracion ni comunicacion no sabemos por que son.

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  9. Me ha parecido un artículo muy bueno!!! Yo, a veces, pienso q la educación inclusiva no es la respuesta adecuada para las necesidades de un alumno. En ocasiones, una respuesta más segregado ra puede que sea lo mejor para él. En mi opinión, las metodologías han de estar al servicio de los alumnos y no al revés.

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  10. Me ha parecido un artículo muy bueno!!! Yo, a veces, pienso q la educación inclusiva no es la respuesta adecuada para las necesidades de un alumno. En ocasiones, una respuesta más segregado ra puede que sea lo mejor para él. En mi opinión, las metodologías han de estar al servicio de los alumnos y no al revés.

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    1. Eso es tal y como están las cosas. Pero no debemos conformarnos, hay que propiciar el cambio. Vamos a ello Olga..

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  11. Una excelente entrada. Y un magnífico trabajo.

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  12. Una excelente entrada. Y un magnífico trabajo.

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  13. Me ha encantado el interés y preocupación por los niños que necesitan educación especial por cualquier enfermedad psíquica o física. Me alegra saber que existen docentes como vosotros.Por desgracia mi experiencia ha sido todo lo contrario, rechazo, expulsión, discriminación hacia mi hijo con una enfermedad psicológica con síntomas de Hiperactivo, Bipolar, asperger, rasgos autistas, depresión, baja autoestima, intolerancia a la frustacion, agresividad al no controlar sus emociones y no saber como resolver conflictos, la psiquiatra que lo lleva diagnostica " Transtorno de conducta" ya que tiene 11 años, y cuando tenga 18 según evolución sera un Transtorno de Personalidad. Soy de valencia y llevo dos centros ordinarios donde mi hijo ha sufrido discriminación, etiquetado como el niño malo puesto que sobre todo en el ultimo centro la docente no siguió las directrices de la Psicopedagoga del centro, puesto que ella ponía las normas y mi hijo tuviera capacidad o no de acatarlas no iba hacer excepción. Tras ese curso me lo derivaron a un centro ordinario en aula especifica, durante dos cursos han hecho todo lo que han podido pero por falta de recursos para atender a mi hijo, aunque conselleria dice que tienen los adecuados pero el centro me dice que no, este año ha sido expulsado en dos ocasiones. Mi hijo vuelve a sentirse culpable, triste, no integrado con los compañeros. Por lo que se ha acordado que para el próximo curso cambie de centro a una solo especifico.
    Contaría mucho mas, pero lo que quiero transmitir que es verdad no hay recursos de docentes cualificados y suficientes para atender a niños complejos, con deficiencias y que necesitan mas atención. Y conselleria no pone los recursos, prefieren una expulsión, abrir expediente disciplinario, y activar el plan PREVI. Gracias por leer mi experiencia y si alguien me puede asesorar lo agradecería de corazón. Un saludo

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    1. Siento mucho esta situación. Precisamente esto es lo que queremos demandar, que no ocurran situaciones como ésta en la que al final, como siempre, el único perjudicado es el niño. La escuela no encuentra soluciones efectivas y ante eso excluye a los niños, apartados de los demás. Vamos caminando hacia un modelo en el que eso no ocurra. Gracias por contarnos tu experiencia.

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  14. Maravilloso post, me alegra compartir tantas reflexiones con el autor....

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  15. Leyendo tu artículo he recordado que, cuando hice mis prácticas de 3º de Magisterio, en Sevilla, allá por el año en que se paría la LOGSE, un profesor de la Escuela de Magisterio, de cuyo nombre no quiero acordarme (pero del que solo diré que era familia política de Felipe González y cada cual que saque sus conclusiones), se permitió el lujo de llamarme fascista y facha (profesoras como yo, según me espetó, no se necesitaban porque impedían progresar), poniéndome en ridículo delante de toda mi clase, con la superioridad que el poder del puesto que ocupaba y mis pocos años le otorgaban. ¿Motivo? Nos preguntó qué opinión nos merecía la Integración (entonces aún no había llegado la inclusión) a la luz de las prácticas recién terminadas. Y yo, cuya misión en esas prácticas se había reducido la mayor parte del tiempo a encargarme de que una niña con Síndrome Down no estuviera todo el día "enganchada" chupando el pegamento, porque la profesora estaba desbordada, dije que me parecía que la Integración sin medios iba a ser una engañifa total. Y ahora casi 30 años después leo tu artículo!!!!!!! Mira que si te leyera este señor (por decirle algo)...Me ha gustado mucho tu artículo porque me gustan las personas valientes y comprometidas, pero qué poco me gusta saber que yo tenía razón (a pesar de que nadie de los muchos que habíamos tenido la misma experiencia levantara su mano para apoyarme) porque sigo pensando que en ese análisis tan completo falta decir que la mejor de las ideas está condenada al fracaso si no se ponen los medios (¡¡¡ECONÓMICOS y no sólo de formación!!!) para poder llevarla a la práctica.

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    1. Solo espero que esa persona me haya leído a mi, y a ti también. No ha cambiado mucho la cosa no, el nombre quizás..

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  16. Estupenda reflexión, prácticamente todo lo que dices es cierto como también es cierto que si todo sigue como está seguirá sin respetarse el derecho a una educación inclusiva y de calidad para todos.
    Llevo muchos años en el sistema y siempre es lo mismo, todos tienen parte de razón y parte de culpa.
    Personalmente sólo veo una DIANA, lo mismo que se hizo en Canadá, en Portugal, en Italia...
    Mientras existan centros donde derivar a los alumnos cuando hay problemas o no "podemos/sabemos" atenderles, los centros ordinarios nunca cambiaran, no son sus alumnos.
    Hace falta mucha valentía para poner por delante los derechos de los alumnos y su dignidad para hacerlo que hay que hacer y dejar de experimentos.

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  17. Estupenda reflexión, prácticamente todo lo que dices es cierto como también es cierto que si todo sigue como está seguirá sin respetarse el derecho a una educación inclusiva y de calidad para todos.
    Llevo muchos años en el sistema y siempre es lo mismo, todos tienen parte de razón y parte de culpa.
    Personalmente sólo veo una DIANA, lo mismo que se hizo en Canadá, en Portugal, en Italia...
    Mientras existan centros donde derivar a los alumnos cuando hay problemas o no "podemos/sabemos" atenderles, los centros ordinarios nunca cambiaran, no son sus alumnos.
    Hace falta mucha valentía para poner por delante los derechos de los alumnos y su dignidad para hacerlo que hay que hacer y dejar de experimentos.

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  18. He trabajado como PT durante muchos años y en tus palabras siento reflejados a mis alumnos, a sus familias e incluso a mí misma. Además, en mi entorno cercano familia-amigos hay peques con NEAEs y se siente desde lo más profundo que no se pueda hacer más. Como PT ese sentimiento hizo que dejara apartado por un tiempo el trabajo en un aula específica en un CEIP (con una ratio elevadísima que imposibilitaba dar más) y me centré al trabajo como maestra de Infantil pensando que en las aulas de referencia se puede hacer más por ellos y por aquellos con problemáticas distintas. Abogo porque importen, abogo por la ilusión y el amor y por no dejar nunca de aprender de mis alumnos. Gracias por tu publicación

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  19. si donde mejor esta un niño es en un centro ordinario con apoyos como se deriva a centro especifico, esto es una crueldad. todo niño tiene derecho a una educación. o no hay lugar para ellos? entonces porque no podemos hacer lo que nos de la gana. porque para terminar de esta forma dependiendo siempre de todo lo comentado y ser la diana igual sería mejor pensar otra opcion y que dejarán de ir de un sitio a otro. o se les quiere y acepta o no.

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