martes, 28 de junio de 2016

La inclusión educativa: análisis de una lucha

Termina el curso 2015/16 y con él la primera temporada de este blog. Ha sido un curso bastante activo por mi parte, sobre todo en lo que se refiere a esa lucha incansable por difundir una idea que, a día de hoy, se presenta con muchas dificultades para convertirse en una realidad: la inclusión educativa.

A lo largo de 35 entradas he tratado de presentar la inclusión desde diferentes vertientes: 

Propuestas para el cambio

Planteé una primera etapa llena de propuestas que intentaban ofrecer alternativas a los modelos integracionistas que predominan en nuestros centros y que se alejan de la idea real de participación, presencia y progreso de los alumnos con NEAE. 
Aquellas primeras propuestas se iniciaron con el post en el que proponía cambiar el término de Pedagogía Terapéutica por Pedagogía Inclusiva, (idea original de María Eugenia) incluyendo seis características que debería tener el nuevo rol docente.


También intenté ofrecer alternativas a modelos rancios y poco ajustados a la escuela que queremos, aportando propuestas alternativas para los apoyos (dentro o fuera del aula), o poner en duda el modelo de adaptaciones curriculares que ofrecemos a los alumnos (las adaptaciones curriculares a debate). Se trataba de una serie de reflexiones que cuestionaban los modelos vigentes y ofrecían algunas alternativas.

El verdadero concepto de inclusión

Sin embargo, el punto de inflexión en mi visión sobre este concepto tan trabajado este curso lo marca mi entrevista con Nacho Calderón con motivo de la elaboración de un post para mi trabajo en MesasNEE, en su sección "Entrevista con...". 
Para preparar esta entrevista tengo que revisar la biografía de Nacho y leerme su libro "Educación, hándicap e inclusión. Una lucha familiar contra una escuela excluyente".
Llevo más de 12 años en el mundo de la inclusión, investigando, estudiando, leyendo, programando, trabajando, apoyando, formando... Pero no es hasta este momento cuando descubro el verdadero sentido de la inclusión. Esto lo reflejo en una de las entradas que menor repercusión tuvo en el blog: Mi renovada concepción de la inclusión. En este post realizo mi pasado, presente y futuro en la concepción auténtica de este concepto-.



La inclusión en lucha

A partir de este momento surge el verdadero espíritu luchador, el espíritu de la denuncia, de la indignación, de la reivindicación. Y publico el que a la postre es el post más visitado de este curso: "Fue el PT el que me dijo que lo llevara a un centro especial" que recibe la friolera de más de 12.000 visitas en 24 horas, hasta llegar a las 18.000 actuales. Esta entrada va de la mano de aquella otra en la que denuncio la facilidad con la que situamos el problema de la inclusión en el alumno en lugar de en el sistema: "No lo queremos en nuestra aula"
Estas son una serie de entradas que, sin duda, conectan más con las familias que con los docentes y que vienen a poner en sus bocas lo que tantos y tantos no sabían cómo expresarlo.
Una lucha que va llegando cada vez un poco más lejos y que, al menos eso quiero creer, va abriendo poco a poco las mentes de docentes, profesionales y familias para allanar el camino inclusivo.

Además, en esta fase abro el blog a la participación de otras personas, invitándolos a la sección LA INCLUSIÓN SEGÚN... Esta sección es una de las que más satisfacciones me da, ya que participan personas de la talla de Belén Jurado, Encarni Santana, La Rebelión del Talento, Coral Elizondo y Iratxe Garibi. Un lujo haber podido contar en mi blog con sus reflexiones y aportaciones excepcionales.



De la denuncia a la acción

Así es como titulo un post que cambia el sentido de mis publicaciones buscando ir más allá de la simple denuncia (necesaria por supuesto) pero vacía de contenido para aquellas mentes que ya se habían conseguido abrir: Cambio a la inclusión... pero dime ¿cómo?


En esta fase del curso comienzo a darme cuenta de que tenemos las redes sociales repletas de demandas, de denuncias, de propuestas al cambio, de miles de "esto no puede seguir así...", pero muy muy pocas sobre cómo generar ese cambio en el aula.

Y aquí surgen una serie de post que pretenden otorgar esa especie de ayuda para que los centros, docentes y familias se lancen a la aventura de incluir a TODOS.
Entradas como Metodologías Innovadoras e Inclusión, Descubriendo las barreras a la inclusión en el ABP, ¿Cómo enriquecer las actividades? o Ajustando métodos a niños, no niños a métodos pretenden ofrecer esta guía y que los docentes puedan ponerlas en prácticas en sus aulas. 

Reflexiones finales

La búsqueda de la inclusión educativa puede pasar por muchas fases y plantear diferentes formas de abordarla, sin embargo la única posible es la actitud por parte de todos. Cambiar mentalidades, desaprender modelos anclados en nuestro sistema de enseñanza cuesta, y cuesta mucho.
La reflexión a la que llego después de este largo año, lleno de buenas intenciones, es que en el modelo actual que tenemos no es posible la inclusión educativa, la escuela para todos, la personalización de la enseñanza.

Las trabas que ponen la cultura del esfuerzo, la evaluación normativa, la zona de confort docente, la pasividad de las administraciones, los intereses económicos, la permanencia de las clases... y tantas y tantas cosas, son demasiado importantes para que en nuestro modelo educativo se tengan en cuenta las diferencias individuales.
¿Realmente se quiere tener una escuela que ofrezca las mismas posibilidades a todos? ¿Realmente le importa a un padre de un niño "normal" que su compañero "deficiente" alcance todo su potencial? ¿o a un docente estancado la participación de todos los niños en sus métodos de aula?


He venido hablando de tres caminos complementarios y necesarios para alcanzar la plena inclusión: culturas, políticas y prácticas. Y creo que esta casa se está comenzando por el tejado: algunas pocas voces proponen prácticas inclusivas en sus aulas; muchos menos son los centros que instauran políticas de este tipo en sus centros (pioneros sin duda), pero prácticamente inexistente es el camino hacia una cultura inclusiva. Una cultura que pasa por un cambio de mentalidades, por una aceptación de la diferencia, por un respeto al ser humano como ser humano -sin condiciones ni capacidades-.

Verdaderamente la piedra angular de esta propuesta la sustenta la comunidad educativa en su conjunto. Y creo que esta comunidad viene con muchos años de un aprendizaje anclado en las mentes en el que se ha dado por buena la máxima aquella de que "no todos servimos para estudiar", sin cuestionar nada más, sin analizar las repercusiones en cada persona -en la propia persona-. Una máxima que excluye, que forma mano de obra barata, que conduce y reconduce personas y personajes al antojo de un sistema feroz que dominan aquellos que "sirven para estudiar".

Ese debe ser nuestro reto en el curso 2016-2017

@AMarquezOrdonez


miércoles, 8 de junio de 2016

Ajustando métodos a niños, no niños a métodos

Aunque el término inclusión está en boca de todos de un tiempo a esta parte, siguen proliferando por las redes métodos milagro, especialmente pensados para esta y aquella discapacidad, con atractivas presentaciones o adaptaciones, que hacen que los maestros, especialmente los de PT, sucumban sin remedio y terminen en aceptarlos como suyos, incorporándolos a sus aulas para su alumno con TEA, S. Down o TDAH... Me va a venir de perlas para Vanesa...



Los métodos "milagro"

Estos métodos a los que me vengo refiriendo suelen ser modelos basados en una serie de características intrínsecas a una determinada discapacidad. Es decir, su creación nace del hecho de establecer parámetros asociados a la discapacidad, y en función de esos parámetros diseñamos un modelo de trabajo que se ajuste a ellos.
Pensemos en la lecto-escritura para alumnos con TEA...

Características del alumnado TEA: 
  • Dificultades para la abstracción.
  • Problemas en la ruta fonoarticulatoria.
  • Aprendiz visual
Diseño del método de lectoescritura para alumnado TEA:
  • Modelo analítico mixto.
  • Se parte de la palabra hasta llegar a la letra.
  • Asociación imagen-palabra.
  • Diseño de palabras a aprender: bisílabas con sílabas directas, sílabas inversas, trisílabas...
  • Inclusión del modelo escritor.
Y ya tenemos el método diseñado para el Alumnado con TEA, listo para difundir en redes.

Hemos plasmado un ejemplo sobre un método de lectoescritura, pero existen materiales para la resolución de problemas, para relajarse, para hablar, para comunicarse, para sumar y restar... 
Todo aquello que pienses que se puede trabajar en la escuela con un niño, ya tiene su versión adaptada para el alumno con NEE.

Y además puedes encontrar métodos de resolución de problemas para alumnos con TEA, y otros métodos de resolución de problemas distintos para alumnos con TDAH, ya que como todos sabéis existen grandes diferencias entre las formas de procesar de los TEA y de los TDAH.

El profesorado especialista en atención a la diversidad se convierte de este modo en un gran contenedor de recursos adaptados prefabricados, listos para ser aplicados dependiendo de los diagnósticos que este año le asignen en su aula. 
Digamos que el sistema se ahorra gran cantidad de tiempo en los procesos de ajustes de modelos a las necesidades educativas especiales de los alumnos.
Aunque ya que nos estamos poniendo en situaciones estandarizadas, habría que replantearnos si el término apropiado sería éste, o el de "necesidades educativas especiales de los diagnósticos de los alumnos".



¿Dónde queda Vanesa?

Vanesa es la alumna de la que hablamos en el comienzo de este post: "Le va a venir de perlas a Vanesa". 
Pongamos que Vanesa es una chica con TEA, que tiene especiales dificultades en la procesamiento de la información por el canal fonoarticulatorio, es posible que sus capacidades de abstracción no estén tan afectadas como en otro niño con TEA, pero además tiene una gran habilidad para reproducir palabras oídas con anterioridad, incluso con dotes de imitación de la voz. Por otra parte le interesa mucho hablar de su perro, que causalmente se llama Willy (palabra que no se ajusta a las sílabas directas o a la pronunciación transparente del modelo propuesto con anterioridad).
Ante esta perspectiva, Vanesa tiene una serie de capacidades y habilidades que harían que el método anterior flaquease en cuanto a su ajuste a la alumna. 
Vanesa tiene un trastorno reconocido como Espectro y ello significa que no hay dos niños con TEA iguales, con patrones estándares, con características únicas a los que endosar un método concreto.
Pero no debemos irnos al término Espectro, igual ocurre con el TDAH, S. Down o cualquier otra condición que tenga la persona.

Anabel Cornago, en su famoso blog "El sonido de la hierba al crecer", ofrece un material excepcional sobre la Teoría de la Mente. Quien la conoce sabe que siempre aclara que ése es el modelo que siguió con Erik después de conocerlo como sólo ella podía conocerlo. Siempre nos aclara que este modelo no servirá si se aplica en otro niño tal cual está diseñado, sin ajuste personal, porque el otro niño no es Erik. Erik es Erik, y nadie más puede serlo.
María Victoria Troncoso es una de las creadoras del Método Global de Lecto-escritura para alumnos con S. Down más famoso que existe. Inicialmente, cuando lo editó, incluyó las fichas que ella misma había diseñado para su trabajo. En unos pocos meses retiró del mercado las fichas, al comprobarse que cada ficha debía ser elaborada por el propio docente o familiar en función de los gustos e intereses personales del alumno.

Existen grandes trabajos realizados en las redes por una gran cantidad de maestros de PT y/o de AL que son de una gran calidad, una gran creatividad y una buena dosis de ajuste a las NEE de los alumnos en general.
Estos modelos deben ser interpretados y adaptados por cada docente a las NEE que tenga presentes en sus aulas, en cada alumno, de manera personalizada, y en una gran cantidad de ocasiones no ocurre de esta manera. En la mayoría de los casos ajustamos al niño, lo hacemos entrar por el aro, forzamos el rendimiento del alumno, no del método. El método es buenísimo y viene avalado por tal o cual persona o institución. Si el niño no entra es que falla el niño. Hay que "atornillar" más al niño. Tiene que entrar cual entra un pie en un zapato pequeño: con un calzador.



No existen modelos milagros que sirvan para los alumnos con NEE. El trabajo del maestro de PT o de AL debe pasar por ajustar cualquier modelo a las capacidades personales y únicas de su alumnado, y si ese modelo es el modelo de su aula de referencia, comenzaremos a dar pasos de gigantes en el concepto de inclusión.

Los métodos prefabricados vs la Inclusión

En mi opinión, flaco favor hacen a la inclusión estos modelos estandarizados o prefabricados, creados sin tener en cuenta las motivaciones y peculiaridades de cada individuo.

Venimos plantando una reflexión sobre la conveniencia de adaptar los modelos a los niños, pero demos un salto más allá. Pienso que estos modelos, incluso ajustados a cada alumno, no favorecen para nada la inclusión del alumno con NEE en el aula ordinaria. Si entendemos por inclusión aquello de las tres P: presencia, participación y progreso, el maestro de PT y AL debería centrar su esfuerzo en ajustar el modelo del aula a las características personales del alumno.

Poco material se puede ver en las redes que parta de un trabajo de ajuste de los modelos del aula a las peculiaridades de los alumnos. Y es más, ni deberían verse. Lo que deberían proliferar en las redes sociales serían las estrategias que podrían seguir estos docentes para elaborar su propio "método milagro" partiendo siempre desde propuestas inclusivas, favorecedoras de la participación en el aula, y nunca con modelos segregadores, pensados para un trabajo individualizado del alumno alejado de la dinámica general del aula. 

P.D.: Todo lo que  hemos analizado hoy, ¿creéis que podría ser extensible a la Evaluación Psicopedagógica? Pregunta para la reflexión.